Interesante carrera la que hemos disfrutado hoy, muestra clara de lo que es el panorama actual de la Fórmula 1, equipos fuertes, equipos débiles y equipos con mala suerte.Tras la segunda clasificación, la primera línea de salida era para Kimi Raikkonen y Mark Webber, al que Fernando Alonso ha pasado en la salida sin problemas. Una salida desgraciada para el equipo Minardi, que no ha conseguido arrancar ninguno de sus monoplazas, quedando fuera antes de empezar.
Poco tráfico en la carrera, además de los dos Minardi también faltaban los sancionados BAR Honda. Pese a todo, algunos como Rubens Barrichello o Juan Pablo Montoya no sacaron todo el partido posible a esta situación, ambos protagonizaron una carrera bastante discreta.
Raikkonen tuvo hoy su día, liderando el gran premio con maestría desde el principio, se colocó a gran distancia de Alonso e hizo su carrera particular hasta el final.Alonso sufrió más su segundo puesto, con problemas en los neumáticos y los agobios de los Toyota en el primer tercio de la carrera. Su compañero Fisichella tampoco tuvo mucha suerte. Remontando desde atrás consiguió ponerse tercero para acabar atrás otra vez, tras tener problemas con el morro de su monoplaza.
Amargo día para Ferrari. A Michael Schumacher se le veían las intenciones de repetir su actuación en Imola, pero dos pinchazos le hicieron retirarse. Barrichello, sin pena ni gloria, acabó noveno, ni siquiera un punto.
Otro equipo desinflado, Williams BMW. Webber regaló las posiciones a Renault y Toyota sin más resistencia, acabó sexto, y Heidfeld, en otras ocasiones grata sorpresa, tampoco hizo demasiado. Los puntos de Webber que se llevan.De este día soleado en Montmeló se nos revelan los tres equipos que van a dar más guerra en este mundial, Toyota, gran sorpresa en cuanto a resultados y sobretodo regularidad teniendo en cuenta los pilotos que tiene, McLaren, con el imparable hoy Raikkonen y la recuperación de Montoya, y, cómo no, el favorito Renault, con la estrella Alonso, lider del Mundial, y un Fisichella que, a pesar de su mala suerte con la mecánica, muestra que está perfectamente a la altura de su compañero de equipo.
Veremos qué pasa en Montecarlo, si Ferrari despierta o Imola fue un espejismo, y si Williams hace algo más que figurar.